viernes, 18 de julio de 2014

Madame Vanesa

vivía allí sola con su hijo. Algunos decían que estaba loca o maldita y pocos se acercaban al lugar. Vanesa se reía de ellos, no necesitaba salir, tenía el secreto. Junto al padre de Lombano habían encontrado el rayo, que una vez al año cae en distintos lugares de la tierra. Sabían que al ras del piso era fulminante. Vanesa y el joven padre de Lombano, caminaron por el bosque un otoño. El observó humo en la tierra, unas hojas se estaban quemando. Curioso se acercó demasiado. Vanesa trató de detenerlo pero el joven fue alcanzado y atravesado por la espalda por un rayo dorado que caía del cielo, y que se tornó visible al tocar su cuerpo. Murió retorciéndose de dolor. Vanesa aterrada y maravillada a la vez observa el ángulo del rayo, sabía que el rayo era inocuo y transmitía su poder a cinco metros de altura. Los cálculos indicaron el pantano y allí construyó su casa de piedra, con una gran terraza. Todos los años, el día en que el sol está más cerca de esta parte de la tierra, el rayo baja con su poder divino. Ella y su hijo llevan cabo el ritual de Ram. Este año tendrán dos iniciados, Daniel, el amigo de Lombano y otro que no ha sido invitado.

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